Túnel de viento: tirarse en paracaídas, pero seguro.

Estaba buscando algo especial que regalarla por su cumpleaños y pensé en algo relacionado con volar. Todos hemos tenido ese sueño en el que volamos como pájaros de un lado a otro.

Así que empecé a mirar alternativas: simuladores de vuelo, puenting, paracaidismo. Y recordé que habíamos visto en la tele a Pilar Rubio metiéndose en un túnel de viento.

Así que busqué dónde podríamos probarlo y encontré dos empresas en Madrid para poder hacer nuestro bautismo de vuelo. Visité las páginas web y me decidí por Windobona.

Llegada a Madrid y el entorno de Windobona

Las instalaciones están situadas a las afueras de Madrid capital y nosotros fuimos directamente desde Cantabria, en un viaje de 4 horas de coche.

Windobona está situado junto a un gran centro comercial, Islazul, donde hay todos los servicios que te puedas imaginar y más. La zona de restauración incluyen franquicias de hamburguesas, japonés, mejicano, parrilla y un self-service chino que fue donde comimos finalmente.

Llegamos a la hora de comer y teníamos cita a las 17:30 pero como nos sobraba tiempo, llegamos una hora antes para conocer las instalaciones. Además, la homenajeada no sabía qué iba a hacer allí pues era un viaje totalmente sorpresa. Así que esa hora extra nos sirvió para ponernos en situación de lo que íbamos a hacer.

Instalaciones y servicios

Sabíamos que había cafetería en el edificio:la carta es de bocadillos y pizzas. Los precios son muy razonables y se puede comer o merendar allí. Si vas a volar, te ofrecen un descuento en la merienda, lo que realmente lo hace incluso un precio competitivo.

La zona de cafetería tiene mesas suficientes para todos los que quieran quedarse un rato después de volar, o por si quieres llevar acompañantes a verlo (un cumpleaños, una despedida de soltero o soltera).

Además hay una minigrada para los acompañantes que no quieran tomar nada.

Experiencia Windobona

Volar, lo que se dice volar, vas a volar dos minutos, en dos turnos de 1 minuto, pero la experiencia dura aproximadamente una hora.

Nos gustaría destacar la amabilidad, el buen rollo, la tranquilidad que transmite el centro y todo el personal. Intentan transmitirte la sensación de relax y de disfrute continuamente: relájate, disfruta. Hay música Reggae en el ambiente y te sientes confortablemente acompañado.

No hay prisas, pero sí que hay que ser puntual. Te dan un minuto para ponerte el mono, más que suficiente, pero como no te acompañan a los vestuarios te insisten en que no te estés.

Hay un breafing, una reunión corta y al grano, de lo que se va a hacer en el túnel y cómo debemos actuar. Las instrucciones son muy sencillas.

El monitor nos acompañará en todo momento y se comunicará con nosotros por gestos.

El vuelo: relájate y disfruta

Teníamos unas expectativas muy altas de lo que iba a ser la experiencia. Nos molaba mucho la idea de volar.

Es muy importante relajarse durante el vuelo. La actitud que hay que tomar es la misma que cuando conduces un coche: debes tener el control sobre lo que pasa pero relajando los músculos, sin ir demasiado “apretado”.

Flotar en el aire es una sensación maravillosa.

Si no consigues relajarte, será el monitor quien te mueva. Pero lo realmente bonito de la experiencia es ser capaz de flotar por ti mismo. Así que insisto en que te relajes y disfrutes.

Precios

El precio de la experiencia es aproximadamente de 50€ pero creemos que está bastante ajustado viendo las instalaciones, el mantenimiento, que hay dos monitores contigo durante una hora. No nos parece desorbitado en absoluto.

Como experiencia, es genial. Y es algo diferente para hacer con amigos.

Túnel de viento como deporte

Si eres de Madrid o cercanías, puedes pensarte el hacerte sportflyer. Se necesitan entre 15 y 20 minutos para controlar lo básico (flotar, girar, entrar y salir solo del tubo) para poder hacerlo solo.

Hasta el 31 de Agosto hay una oferta para convertirte en sportflyer en 15 min por 150€ (en lugar de 270€). Mira el apartado promociones de Windobona.

Las sesiones sin monitor salen mucho más baratas y puede haber hasta 8 deportistas a la vez compartiendo el gasto, así que te puede salir muy barato si vas con más gente. La propia empresa te pone en contacto con otros sportflyers en unas reuniones que se llaman Huck Jams.

Mirad las cosas que se pueden llegar a hacer en un vídeo de los monitores.